20 de Junio de 2018

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CONSTRUYENDO UN SABER EN TORNO A LA GESTIÓN IV

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LA COMUNICACIÓN EN LA MICRO, PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA.

En este artículo nos proponemos reflexionar en torno a la temática de la comunicación en las MIPyMES y su impacto en la construcción de la subjetividad laboral. 

En otras palabras, nos interesa revisar el vínculo existente entre comunicación y estilos de gestión en la medida en que concebimos a las organizaciones no sólo en su aspecto material y/o productivo sino, fundamentalmente, desde la perspectiva de la sinergia colaborativa entre los empleados.

Las comunicaciones diseñan una organización. “Dime cuáles son tus comunicaciones y te diré qué estilo de gestión empresaria tienes”. Además de transmitir un mensaje, los actos de comunicación llevan adheridos compromisos que vinculan a los hablantes y a los oyentes.

Las formas en que comunicamos y los mecanismos que utilizamos para que la información fluya pueden facilitar u obstaculizar no sólo la circulación de la información sino también, el compromiso de los actores involucrados. En conclusión, la gestión empresaria consolida su propio futuro a través del fortalecimiento de una red de comunicaciones que, a su vez, se construye a sí misma.

La reflexión sobre los estilos comunicacionales al interior de las MIPyMES permite observar lo que los estudios del lenguaje han denominado el carácter vinculante de la comunicación. Una concepción innovadora de la gestión debe atender y perfeccionar las estrategias comunicacionales para lograr empatía y recrear los vínculos entre todos los actores de la organización.

Así, comunicar no debería reducirse meramente a la acción de notificar; por el contrario, la acción comunicativa debería asociarse a otras estrategias y disposiciones en donde la búsqueda de consensos, de acuerdos, de objetivos comunes sostenga y articulen la actividad cotidiana en la empresa.

La acción comunicativa de la gestión constituye una actividad altamente creativa. A través de la comunicación se diseñan proyectos, se generan compromisos, se difunde una identidad organizacional específica, se empodera a los empleados, se negocian posibles conflictos; en síntesis, se hace empresa.

Sostener la gobernabilidad de la organización en el mediano y largo plazo no sólo demanda afianzar el proyecto productivo – comercial. También resulta necesario activar consensos colectivos y socializar un programa de acción que sea convocante para el conjunto de los integrantes de la empresa.

Una organización gestionada desde la verticalidad en la toma de decisiones, probablemente sostenga un estilo de comunicación unidireccional. Es el caso de aquellas organizaciones que se burocratizan con el paso del tiempo y en las que no importa el contenido de lo que se difunde o bien, si dicho contenido se comprende y se implementa efectivamente.

La comunicación unidireccional subestima al receptor; lo instala en el lugar de la mera recepción y ejecución de acciones sin advertir que cada empleado porta un plus de creatividad que puede sumar al funcionamiento cotidiano de la empresa.

Una organización que desea consolidar su performance en el mercado requiere del impulso de estrategias de gestión flexible, dinámica, interactiva con el entorno, orientadas a comprometer a todos los actores de la empresa con los objetivos estratégicos planificados. Por eso mismo, este artículo pone énfasis en la importancia de promover otras formas de hacer empresa y otros estilos comunicacionales que a la par que favorezcan el incremento de la productividad, promuevan la construcción de identidades laborales creativas, más eficientes, sustentadas en competencias proactivas orientadas “al hacer con calidad”.

La comunicación clara, con indicaciones precisas y con alcance colectivo es crucial cuando una organización emprende acciones de innovación institucional.

Por tal motivo, la comunicación estratégica se inscribe como un pilar fundamental en la transmisión de las innovaciones y en la interpelación de los actores institucionales.

Los cambios suelen activar temores e incertidumbres múltiples, por lo tanto, cuánto más y mejor comuniquemos a nuestros empleados los cambios (por) venir, seguramente facilitaremos un compromiso efectivo y una solidaridad orgánica tendiente a construir nuevos horizontes de trabajo entre quienes hacen cotidianamente al funcionamiento de la organización.

Tal como argumenta Pozner “La comunicación, como apertura interna, posibilita el funcionamiento en redes. La comunicación, como apertura hacia el exterior, permite pasar de la empresa egocéntrica a la empresa ciudadana. (…).A través de la red de comunicaciones, los participantes de la gestión están en condiciones de construir colectivamente un nuevo sistema, orientado por una visión positiva y optimista del futuro, una valoración fuerte de la innovación en la educación, un acento en el mejoramiento continuo de la calidad, una atenta preocupación por mejorar la distribución equitativa del conocimiento, la gestación y sostén del trabajo en equipo”. (1)

Dado que en una MIPyME conviven diferentes perfiles ocupacionales, es importante potenciar y complementar diversos tipos de comunicación que puedan efectivamente facilitar la interactividad de los empleados que conforman el ámbito laboral. Una buena comunicación institucional multiplica beneficios ya que genera estrategias de complementariedad de competencias profesionales y personales, activa nuevos aprendizajes colectivos y compromete a la empresa en su conjunto en el camino hacia la transformación organizacional.

Como cierre del artículo, recuperamos nuevamente los aportes de la especialista Pilar Pozner ofreciendo algunos “tips” que –de acuerdo a la autora- consolidan no sólo una concepción sistémica de la comunicación al interior de las organizaciones sino también, perfiles profesionales dispuestos al cambio y a la innovación:

• Los actores institucionales nunca dejan de comunicar
• Existe comunicación aunque no sea consciente
• Toda comunicación tiene algo más que contenido
• Las comunicaciones trabajan en positivo o en negativo
• Entender una comunicación es una probabilidad.

(1) Véase, Pozner, P (2000). Diez módulos para la profesionalización de la gestión. IIPE. Bs. As.

 

Claudia Beatriz Cao es Magíster en Gestión de Proyectos Educativos. Universidad CAECE. (2008). Título de la Tesis: “Las Reformas del Gobierno y la Gestión del Sistema Educativo: Debates Parlamentarios de la Ley Federal de Educación (1993) y de la Ley de Educación Nacional (2006)”. Calificación: Sobresaliente con Honores. Jurado: Dra. Mónica Pini; Dra. Ana Donini y Dra. María Irma Marabotto.

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