19 de Febrero de 2018

Banner Principal 01 - Matias Perazzo
A+ A A-

GRADUADOS RECIENTES Y MUNDO DEL TRABAJO: UNA RELACIÓN TURBULENTA

Valora este artículo
(0 votos)

Por Claudia Beatriz Cao. La llamada sociedad del conocimiento se refleja necesariamente tanto en el campo educativo como en el mundo del trabajo.

 

Los cambios profundos en la economía, la sociedad y la cultura crean un nuevo contexto en el que tanto el sistema educativo como las empresas afrontan retos inéditos.

En este artículo nos proponemos reflexionar en torno al vínculo “sistema educativo y mundo del trabajo” desde un recorte específico: los egresados recientes y el primer empleo.

La literatura sobre las nuevas formas que asume la organización social capitalista es abundante y se ha visto enriquecida desde ya algunos años por algunos aportes críticos muy significativos [1]. 

Desde el punto de vista productivo, existe consenso en reconocer que la rápida y profunda transformación tecnológica, así como la globalización y la competencia exacerbada por conquistar mercados, están modificando los patrones de producción y de organización del trabajo. Estaríamos pasando de un sistema de organización del trabajo basado en la división en jerarquías piramidales y destinadas a la producción masiva, a un sistema orientado al consumo diversificado y basado en una organización en redes, donde se otorgan amplios poderes de decisión a las unidades locales apoyándose en la utilización de nuevas tecnologías.

Las ideas sobre fábricas flexibles, adaptables a mercados cambiantes, con empleados polifuncionales y orientadas a procesos de mejora continua constituyen conceptos habituales en las lecturas y análisis actuales sobre el mundo de la producción y del empleo.

En el contexto de estas mutaciones socio – culturales y económicas profundas, el mundo de la educación y el mundo del trabajo comparten un mismo desafío: Preparar a las nuevas generaciones -tanto en la escuela como en la empresa- para poder afrontar el camino de la formación permanente en la sociedad del conocimiento; un conocimiento que no sólo habilite para la vida social sino también para la construcción de un proyecto económico personal sustentable en el largo lazo.[2]

Hacia finales de los años ’90, el Informe de la UNESCO titulado “La Educación Encierra un Tesoro” reflexionaba en torno a la conexión existente entre la educación y el mundo del trabajo en el siglo XXI, argumentando que dicho vínculo debía sustentarse fundamentalmente en dos pilares:

_Aprender a Aprender
_Aprender a Vivir Juntos

El complejo y cambiante mundo de la producción y del empleo –en el contexto de la llamada sociedad del conocimiento- le impone a las instituciones educativas contribuir a la socialización de los jóvenes transmitiendo saberes conceptuales y actitudinales que faciliten la futura inmersión en el ámbito laboral. Como contrapartida, cabe imaginar organizaciones empresarias que sostengan políticas institucionales de capacitación permanente de su personal como objetivo central de su propio proyecto organizacional.

En Argentina, el vínculo entre educación y trabajo ha tenido históricamente altibajos. La reactivación económica de los últimos años y las demandas cada día más evidentes del sector empresario -obligados a competir en escenarios cada vez más complejos y cambiantes- imponen tanto al sistema educativo como a las empresas articular esfuerzos orientados a facilitar el pasaje de los jóvenes desde la educación formal al mundo del empleo. 

El tránsito de la socialización escolar a la socialización laboral no es sencillo y no debería quedar librado al azar. Interrogados sobre este tópico, además de cierta dosis de temor, los jóvenes suelen expresar muchas veces no sentirse seguros con los saberes y competencias que han aprendido en la escuela o en la universidad. Desde la otra orilla, las voces quejosas del empresariado traducen también la insatisfacción existente sobre este tópico. Frente a estos déficits, las instituciones formadoras y las empresas no pueden “mirar para otro lado”. Urge imaginar, diseñar e implementar canales de comunicación efectivos y eficaces para que los dos pilares de la sociedad del futuro (Aprender a Aprender y Aprender a Vivir Juntos) puedan ser adquiridos complementariamente, tanto en el mundo de la educación como en el ámbito de la empresa. 

El pasaje desde el sistema educativo al mundo del empleo suele ser arduo, cenagoso. Por tal motivo, convendría “detenerse un instante” y planificar desde el Área de Capacitación y Desarrollo Profesional de cada organización empresaria, estrategias, acciones, orientaciones y/o capacitaciones múltiples que faciliten la inscripción de los recién llegados [3]

A ninguna organización le conviene que su personal cometa errores o fracase. Idear instancias de acompañamiento y socialización en los valores y en la cultura organizacional de cada organización seguramente facilitará a los recién llegados construir efectiva y afectivamente su nueva identidad laboral. Es una forma también de enlazar filiaciones en un mundo que muchas veces olvida agasajar la diversidad transgeneracional. 

[1] Entre otros, puede consultarse: Castells, M (1997). La Era de la Información. Economía, Sociedad y Cultura. Edit. Alianza. Madrid.
Sennett, R (2006). La Cultura del Nuevo Capitalismo. Edit. Anagrama. Barcelona.
[2] Para profundizar la noción de ciudadanía compleja, propia del nuevo milenio, sugerimos la lectura del Documento de CEPAL (1992). Educación y Conocimiento: Eje de la Transformación productiva con Equidad. Santiago de Chile.
[3] Utilizamos intencionalmente la categoría inscripción. Alguien está inscripto en un ámbito específico cuando efectivamente es parte y comparte los saberes, los rituales, las tradiciones, la cotidianeidad de una organización.

 

Claudia Beatriz Cao es Magíster en Gestión de Proyectos Educativos. Universidad CAECE. (2008). Título de la Tesis: “Las Reformas del Gobierno y la Gestión del Sistema Educativo: Debates Parlamentarios de la Ley Federal de Educación (1993) y de la Ley de Educación Nacional (2006)”. Calificación: Sobresaliente con Honores. Jurado: Dra. Mónica Pini; Dra. Ana Donini y Dra. María Irma Marabotto.

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar