19 de Febrero de 2018

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UN VÍNCULO VIRTUOSO: LIDERAZGO Y DELEGACIÓN

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En un artículo de aparición reciente, abordamos el tema referido a la planificación de tareas y la delegación de responsabilidades.

Planteábamos entonces, que cada comienzo de año nos enfrenta a un doble desafío: por un lado, clarificar objetivos y por otro, reordenar las acciones cotidianas en pos de un mejor funcionamiento de la organización. Ambas cuestiones, nos interrogan en torno a un aspecto crucial en la vida de una micro, pequeña o mediana empresa: la conformación de equipos de trabajo proactivos y la delegación de tareas.

Frecuentemente la idea de delegar -si bien se expresa como un deseo genuino y una necesidad impostergable- suele preocuparnos en más de un sentido. Muchas veces, a pesar de estar convencidos de la necesidad de abrir el juego a otros integrantes de la organización, encontramos mil y una razones para no hacerlo. Aunque valoramos los talentos y las capacidades del personal que se desempeña en la empresa, terminamos sobrevalorando “nuestra propia experiencia” en detrimento de una planificación estratégica y de una distribución de tareas y responsabilidades.

En conversaciones mantenidas con empresarios PyMES es frecuente escuchar lo difícil que les resulta delegar. Si bien reconocen que delegando tareas probablemente se gestionará mejor el negocio, dedicando tiempo a las actividades en las cuales se generan mayores oportunidades y rentabilidad, la realidad es que frente a cuestiones concretas aparecen múltiples resistencias que impiden afrontar el cambio deseado.

En buena medida, lo que surge como denominador común en los diálogos mantenidos con estos empresarios, es una concepción de la delegación asociada a la pérdida de poder. La ecuación sería la siguiente: si delego, puedo perder autoridad, control, manejo de las situaciones, prestigio, etc. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, la delegación de tareas y responsabilidades lejos de horadar poder y/o autoridad, ayuda a construir “otro perfil” de empresario.

La delegación efectiva posibilita la identificación de los aspectos clave del rol de conducción, desarrollando habilidades y adquiriendo herramientas que contribuyen a profesionalizar la gestión de la organización, incrementando la productividad y la eficiencia siempre y cuando se identifique qué delegar y a quién, asignando tareas claras que luego puedan ser evaluadas.

Uno de los mayores inconvenientes que se le presentan a quienes están al mando de pequeñas y medianas empresas es el de visualizar los retos que se suceden y poder delegarlos. Por ello, cuando un empresario MIPyME asume reflexivamente la capacidad de delegar tareas y responsabilidades en equipos de trabajo proactivos está construyendo un nuevo estilo de liderazgo al interior de su organización. Un liderazgo que no está asociado a la idea errónea de “tener el control de todo” sino, por el contrario, en reconocer talentos y capacidades en aquellos empleados que algún día decidió incorporar a la empresa.

Hay una premisa que sintetiza lo que venimos argumentando y es la siguiente: Cuando delegamos, confiamos. Probablemente confiar no sea una virtud fácil de encontrar en el ser humano en general y en el empresario MIPyME en particular. Por eso mismo, impulsar procesos de innovación organizacional sustentados en la planificación de tareas y en la delegación de responsabilidades no remite exclusivamente a una expresión de buenos deseos o a un voluntarismo ingenuo. Profesionalizar la gestión de una MIPyME demanda, entre otras acciones a considerar oportunamente:

_Interpelar nuestra propia “identidad empresaria”.

_Afrontar el arduo camino de la capacitación (tanto para el empresario como para los empleados) para poder sostener los cambios impulsados en la organización

_Confiar en que el/los Otro/s con su propia creatividad podrá/n realizar el trabajo que delegamos

_Evaluar/Controlar/Revisar/Supervisar (cada uno elegirá la opción con la que se siente más cómodo) aquello que decidimos “entregar” para su realización (1).

¿Existe un Manual de Procedimientos para delegar correctamente?. Creemos que cada MIPyME encontrará su propio destino en función de su identidad organizacional específica. De lo que sí estamos seguros es que en el camino hacia la profesionalización de nuestras empresas Liderazgo, Delegación de Tareas y Evaluación de Resultados, conforman un maridaje altamente efectivo e innovador.


(1) Forma parte de la confianza, entablar con nuestros empleados diálogos/revisiones/controles/chequeos, supervisiones de aquello que se ha delegado. Constituye a la vez una experiencia formativa, ya que en ese intercambio específico, quien controla y quien llevó adelante la tarea asignada, se “conectan” en función de un objetivo común: la resolución de una tarea; una tarea que fluctúa en dos dimensiones: una histórica y otra, institucional. ¿Qué significa esto?. Por un lado, la tarea asignada constituye una parte del presente de la empresa (histórica) pero a la vez, si se realiza en forma eficiente y responsable, construye futuro sustentable para el conjunto de la organización (institucional).

 

Claudia Beatriz Cao es Magíster en Gestión de Proyectos Educativos. Universidad CAECE. (2008). Título de la Tesis: “Las Reformas del Gobierno y la Gestión del Sistema Educativo: Debates Parlamentarios de la Ley Federal de Educación (1993) y de la Ley de Educación Nacional (2006)”. Calificación: Sobresaliente con Honores. Jurado: Dra. Mónica Pini; Dra. Ana Donini y Dra. María Irma Marabotto. 

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