25 de Abril de 2018

Cambio de paradigma: las empresas prefieren mantener más su personal

Valora este artículo
(0 votos)

Pese a esto, las previsiones de empleo de las grandes compañías no crecen. En 2018 habrá dotaciones más estables que crecientes.

A diferencia de lo que sucedió años anteriores, ahora las grandes empresas no despiden personal. Sin embargo, no tienen planes para incorporar trabajadores, cuenta Ismael Bermúdez en un reporte para clarin.com.

"Las expectativas de aumento del empleo no crecen. Priman las expectativas de mantención de las dotaciones de personal. En grandes compañías, las proyecciones de aumento suben sólo 1 punto, mientras que las de mantención ascienden 8 puntos. Es decir, las previsiones se corren de la disminución a la mantención, no al aumento efectivo de las dotaciones. Con todo, podemos esperar un 2018 mejor que el 2017, en términos de empleo, con dotaciones estables, más que crecientes”.

Así señala María Laura Calí, directora ejecutiva de Sociedad de Estudios Laborales- SEL Consultores, quien agrega que “luego de años como el 2016, donde las disminuciones en las dotaciones fueron muy fuertes, cualquiera sea el tamaño de la compañía, mientras en 2017 los recortes se acentuaron en microempresas, en pymes y grandes compañías, aunque el balance fue positivo porque hubo más aumentos que disminuciones en las plantillas, en 2018 las expectativas de empleo ponen de manifiesto una menor incidencia de recortes en las dotaciones, con un balance positivo entre recortes y aumentos”.

Los datos oficiales del Ministerio de Trabajo marcan que, en el mercado de trabajo formal, continua el crecimiento del empleo monotributista y el blanqueo de personal doméstico, mientras entre los asalariados privados en 2017 se recuperó la pérdida de 2016, con una leve alza, pero con disparidades.

El balance de 2016/17 indica que creció en apenas 41.600 el número de asalariados privados formales: de 6.247.000 a 6.288.000, una suba del 0,65%, con un incremento de 75.300 empleos en los servicios y una pérdida de 33.700 en los sectores productores de bienes. A su vez, dentro de este sector creció el empleo en la construcción (+ 27.300) y hubo fuertes pérdidas en la industria manufacturera (-63.700) y en la minería (-7.700).

Por su parte, el empleo público tiende a estancarse o disminuir por la no renovación o cancelación de contratos, pre-jubilaciones o cesantías.

A su vez, hacia adelante también tendrá algún impacto en la toma de nuevo personal -aunque no altera el total- la opción que ahora tiene el trabajador del sector privado de seguir trabajando hasta los 70 años sin que el empleador pueda intimarlo al cese laboral para el retiro jubilatorio.

El último Informe de Trabajo sobre la evolución del trabajo formal durante los últimos seis años (entre los años 2012 y 2017) indica que “el empleo público asalariado creció un 24% con la incorporación de 613 mil trabajadores. Por otro lado, el trabajo registrado del sector privado muestra también un crecimiento a lo largo del período analizado, aunque de una magnitud más moderada. Los ocupados formales del sector privado crecieron un 6,8% con la incorporación en este ámbito de 560 mil trabajadores. De estos, 274 mil corresponden a trabajadores inscriptos en el régimen de monotributo (el 49% del total de los nuevos trabajadores); 200 mil accedieron a empleos asalariados en el sector privado (36% del total) y unos 91 mil son trabajadores de casas particulares (16%)”.

“Lo que se observa en el mercado de trabajo es que hay una creación de empleo privado que empieza a reaccionar, pero es de baja calidad en distintos sentidos. En primer lugar, el más dinámico es el modo de contratación a través del monotributo, que si bien es trabajo privado, tiene un problema particular que es que el trabajador está en una situación de vulnerabilidad donde muchas veces no está claro el vínculo con quien contrata sus servicios”, dice Guido Lorenzo, de ACM consultores.

Lorenzo agrega que “lo que se está observando y es lógico es que el empleo se registra en los sectores que han sido más dinámicos. Por lo tanto se ve una migración de puestos de trabajo desde los sectores de industria manufacturera hacia la construcción y el comercio. Las empresas dentro de la industria aún tampoco repuntan en la creación de empleo porque tienen lo que se conoce como atesoramiento de trabajo, es decir, aún pueden producir más aprovechando los recursos que ya poseen”.

Y concluye que “la baja creación de asalariados privados formales refleja una expectativa de parte de las empresas de todavía esperar y ver. Si bien las medidas del Gobierno para favorecer la flexibilización en este sentido podrían tener algún tipo de éxito, no están las condiciones para hacer grandes reformas; primero hay que tener una macroeconomía estable para construir esos acuerdos entre distintos actores políticos”.

Fausto Spotorno, economista de O.Ferreres y Asociados, dice que “este año comienza a verse crecimiento de empleo asalariado. Hasta ahora la expansión del empleo venía dándose principalmente por el empleo independiente, impulsado por el sector de la construcción. Dónde hay mucho empleo independiente, como arquitectos, plomeros, albañiles. Ese proceso continuará durante el 2018 y probablemente se sumará una mejora muy gradual del empleo asalariado en algunos sectores específicos como la industria vinculada a la exportación que, gracias a la recuperación de Brasil, tendrá una mejor performance”.

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar